How to take care of your beloved Cashmere wool items


Lavado a mano (mejor)

Las prendas de lana de Cachemira deben ser sólo lavadas a mano, con gran cuidado de no tensar las fibras y con un uso limitado de productos de limpieza. Aconsejamos no llevar la prenda durante más de 2 días consecutivos y dejarla “descansar” al menos un día. Prepare un barreño y llénelo con agua a temperatura ambiente y sólo una pequeña cantidad del producto de limpieza (sin hacer espuma), introduzca y saque la prenda del agua y masajéela delicadamente. Si hubiera algunas manchas puede utilizar un trapo de algodón empapado con un producto de limpieza para prendas delicadas y páselo sobre el tejido sin apretar. Enjuáguelo masajeándolo y deposite la prenda sobre una toalla blanca. Deposite una segunda toalla blanca encima y enróllelo para hacer que el agua pase del tejido a las toallas. Tras ello, airee el tejido y extiéndalo para que las fibras eliminen eventuales pliegues. Extienda la prenda en un tendedero horizontal sobre una toalla, pero nunca cerca de una fuente de calor ni bajo la luz directa del sol. Espere hasta que se seque. Una vez seco no sería necesario plancharlo, pero si lo fuera, use solamente un pequeño chorro de vapor desde unos 5cm de distancia. Espere que se enfríe antes de doblarlo e inserte un producto antipolillas en el pliegue inferior.

Lavadora (¡¡tenga cuidado!!)

Teniendo en cuenta que las prendas de cachemira deben ser lavadas siguiendo el procedimiento anteriormente descrito, podemos entender que tenga prisa y que no pueda pasarse medio día para limpiar su querida prenda de cachemira. No se preocupe, puede lavarla también en una lavadora pero siguiendo estrictamente estas sencillas reglas: use un programa para prendas delicadas, muy poco producto de limpieza (que sea delicado y especialmente para lana) y NUNCA USE UN CICLO DE CENTRIFUGADO.

Pilling

Tras un uso normal de la prenda, con golpes y movimientos, pequeñas bolas antiestéticas de fibras (conocidas como “pill” o “burbujas”) pueden aparecer. ESTO ES NORMAL: es fácil quitarlas manualmente, con algún cepillo o con una afeitadora de lana.

Cuidado general

Para un uso duradero, recomendamos usar un producto anti-polillas, especialmente si su prenda se queda en un guardarropa por mucho tiempo. Aconsejamos que cuando se produzca el “cambio estacional del ropero” ponga la prenda de vuelta en su caja.

Loading...